08/27/19

Retornos del amor tal como era

Eras en aquel tiempo rubia y grande,
sólida espuma ardiente y levantada.
Parecías un cuerpo desprendido
de los centros del sol, abandonado
por un golpe de mar en las arenas.

Todo era fuego en aquel tiempo. Ardía
la playa en tu contorno. A rutilantes
vidrios de luz quedaban reducidos
las algas los moluscos y las piedras
que el oleaje contra ti mandaba.

Todo era fuego, exhalación, latido
de onda caliente en ti. Si era una mano
la atrevida o los labios, ciegas ascuas,
voladoras, silbaban por el aire.
Tiempo abrasado, sueño consumido.

Yo me volqué en tu espuma en aquel tiempo.

Rafael Alberti

03/27/19

Julio Cortazár (2)

Julio Cortázar (Ixelles, Bruselas, 26 de agosto de 1914 – París, 12 de febrero de 1984) fue un escritor, traductor e intelectual de nacionalidad argentina nacido en Bélgica. Optó por la nacionalidad francesa en 1981, en protesta contra el gobierno argentino.

Se le considera uno de los autores más innovadores y originales de su tiempo, maestro del relato corto, la prosa poética y la narración breve en general, y creador de importantes novelas que inauguraron una nueva forma de hacer literatura en el mundo hispano, rompiendo los moldes clásicos mediante narraciones que escapan de la linealidad temporal. Debido a que los contenidos de su obra transitan en la frontera entre lo real y lo fantástico, suele ser puesto en relación con el realismo mágico e incluso con el surrealismo.

Además de escribir obras propias, es considerado un reconocido traductor, habiendo trabajado en este oficio para la Unesco.

En París vivió sus últimos años en dos casas, una en la rue Martel y otra en la rue de L’Eperon. La primera correspondía a un pequeño apartamento de tercer piso sin ascensor, cómodo, luminoso y lleno de libros y discos de música, donde solía recibir amablemente continuas visitas de otros escritores que pasaban por la ciudad, en compañía de su gata Flanelle.

En abril de 1993, Aurora Bernárdez donó a la Fundación Juan March de Madrid la biblioteca personal del autor, de la calle Martel, correspondiente a más de cuatro mil libros, de los cuales más de quinientos están dedicados al escritor por sus respectivos autores, y la mayoría de ellos poseen numerosas anotaciones del propio Cortázar, acerca de las cuales habla la obra Cortázar y los libros (2011), de Jesús Marchamalo.

Poesia de Julio Cortazár Objetos perdidos

01/14/19

Con las mismas manos de acariciarte…

Roberto Fernández Retamar

Nació en el barrio La Víbora de la capital cubana. Comenzó a estudiar pintura y
arquitectura, pero terminó Humanidades en la Universidad de La Habana (1948-52),
donde más tarde se doctoró en Filosofía y Letras (1954).

Gracias a una beca, profundiza sus estudios en las universidades de La Sorbona y de
Londres; en la de Yale ofreció un curso sobre literatura hispanoamericana y en las de Praga
y Bratislava dictó conferencias sobre literatura hispanoamericana.

Ha sido director de la Nueva Revista Cubana (1959-60) y de la revista Casa de las Américas
(desde 1965). En 1977 funda –y dirige hasta 1986- el Centro de Estudios Martianos. En
1985 se convierte en miembro de la Academia Cubana de la Lengua. Ha ocupado cargos
políticos como lo de diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba (1998) y
miembro del Consejo de Estado. Ha sido jurado de prestigiosospremios literarios.

Poesía Roberto Fernández Retamar Con las mismas manos de acariciarte

12/19/18

Ángel Gonzáles

Nació en Oviedo el 6 de septiembre de 1925. Su infancia se vio fuertemente marcada por la muerte de su padre, fallecido cuando apenas tenía dieciocho meses de edad. La descomposición del seno familiar continuó durante la Guerra Civil Española, cuando su hermano Manolo murió a manos del bando nacional en 1936. Posteriormente su hermano Pedro se exilió por sus actividades republicanas y su hermana Maruja no pudo ejercer como maestra por el mismo motivo. En 1943 enfermó de tuberculosis, por lo que inició un lento proceso de recuperación en Páramo del Sil, donde se aficionó a leer poesía y empezó a escribirla él mismo. Tres años más tarde se halló ya por fin recuperado, aunque siempre arrastraría una insuficiencia respiratoria que al cabo le produciría la muerte. Decidió estudiar derecho en la Universidad de Oviedo y también magisterio; en 1950 se trasladó a Madrid para estudiar en la Escuela Oficial de Periodismo.

El poeta Luis García Montero publicó en 2008 Mañana no será lo que Dios Quiera, donde transcribe las memorias de Ángel González. Cuatro años después, en 1954, González opositó para Técnico de Administración Civil del Ministerio de Obras Públicas e ingresó en el Cuerpo Técnico; le destinaron a Sevilla, pero en 1955 pidió una excedencia y marchó a Barcelona durante un periodo en el que ejerció como corrector de estilo de algunas editoriales, entablando amistad con el círculo de poetas de Barcelona, formado por Carlos Barral, Jaime Gil de Biedma y José Agustín Goytisolo; en 1956 publicó su primer libro de poemas, Áspero mundo, fruto de su experiencia como hijo de la guerra; con él obtuvo un accésit del Premio Adonais. Volvió a Madrid para trabajar de nuevo en la Administración Pública y conoció al grupo madrileño de escritores de su generación, Juan García Hortelano, Gabriel Celaya, Caballero Bonald y algunos poetas más (luego conocida como Generación del 50 o del medio siglo). En 1959, participó en los actos del 20º aniversario de la muerte de Antonio Machado en la localidad francesa de Colliure.

Varios de sus poemas fueron seleccionados en la antología Veinte años de poesía española (1939-1959) de 1960 preparada por Josep María Castellet para la editorial Seix Barral. Tras su segundo libro, Sin esperanza, con convencimiento (1961), Ángel González pasó a ser adscrito al grupo de poetas conocido como Generación del 50 o Generación de medio siglo. En 1962 fue galardonado en Colliure con el Premio Antonio Machado de la editorial Ruedo Ibérico de París por su libro Grado elemental.

Poesía de Ángel Gonzáles Cuaderno Central

12/6/18

la palabra y el silencio

Roberto Juarroz

Roberto Juarroz fue un escritor argentino, nacido en Buenos Aires el 5 de octubre del año 1925 y fallecido en la misma provincia el 31 de marzo de 1995. Con respecto a su formación académica, se licenció en dos carreras y más tarde se dedicó a la docencia en su alma máter a lo largo de tres décadas, entre otros puestos que ocupó en la misma institución, como ser la dirección de su biblioteca. La llegada del gobierno de Perón llevó a Juarroz a exiliarse, y pasar varios años fuera de Argentina. Durante ese período viajó por varios países y realizó actividades relacionadas con la literatura y la cultura en general. Cabe mencionar que fue fundador y director de Poesía = Poesía, una revista literaria creada en el año 58 y que gozó de una larga y próspera vida.

Su obra poética fue publicada de una manera bastante peculiar: consta de quince tomos, catorce de los cuales se titulan «Poesía vertical» más un número de orden, y tan sólo uno de ellos posee un nombre distintivo, que es «Seis poemas sueltos». Por otro lado, tenemos sus libros de ensayos, entre los cuales destacan «Poesía y creación», «Poesía y realidad» y «Poesía, literatura y hermenéutica», también con títulos curiosamente reiterativos.

Roberto Juarroz La palabra y el silencio

12/5/18

Poema de la verdad profunda

Tú no entiendes, amigo, tú no entiendes.
Deja que te lo explique, no en palabras
―que con palabras no se entiende a nadie―
sino a mi modo oscuro, que es el claro.
Así oscura y claramente
lo siento yo:
A mí no me perturba la Rosa de los Vientos.
Bello es el Sur, pero también el Norte
tiene belleza.
Para mi casa en noche está la luna
y con mi vida puedo henchir la tierra
cuando la tierra es árida.
Sé vivir en el viento y en la nube
y beber el agua sobre las hojas.
―No siempre se ha de estar alto, como Aldebarán…-
Hay que saber doblarse sin partirse.
Saber leer, y luego
saber romper la copa.
La ciudad puede, alguna vez, ser selva.
¿Qué importa así o de otro modo?
Bebiendo sol y salitre en alto mástil de barco
o en presidio…
Me da igual.
Donde quiera estoy yo. A salvo.

Mirta Aguirre

09/20/18

Poema Del Renunciamiento

Pasaras por mi vida sin saber que pasaste.
Pasaras en silencio por mi amor, y al pasar,
fingiré una sonrisa, como un dulce contraste
del dolor de quererte… y jamás lo sabrás.

Soñare con el nácar virginal de tu frente;
soñare con tus ojos de esmeraldas de mar;
soñare con tus labios desesperadamente;
soñare con tus besos… y jamás lo sabrás.

Quizás pases con otro que te diga al oído
esas frases que nadie como yo te dirá;
y, ahogando para siempre mi amor inadvertido,
te amare más que nunca… y jamás lo sabrás.

Yo te amare en silencio, como algo inaccesible,
como un sueño que nunca lograré realizar;
y el lejano perfume de mi amor imposible
rozará tus cabellos… y jamás lo sabrás.

Y si un día una lágrima denuncia mi tormento,
— el tormento infinito que te debo ocultar —
te diré sonriente: «No es nada… ha sido el viento».
Me enjugaré la lágrima… ¡y jamás lo sabrás!

                                                      José Ángel Buesa

07/2/18

De metáforas del miedo

I

Te pido
no tocarme tan fuerte
no colocar tu mano
…no dejarla tan cerca
de la mía…
Te pido no provocar
un húmedo silencio
…sólo eso.

II

Por qué me asedio tanto
por qué me precipito desde el borde
de un lado…
si no me siento hoy con ganas
de incluirme
en nada que tenga que ver conmigo misma?

III

Todo el día buscando a alguien para perderme
Todo el día decir que no a las proximidades
Por qué seré a veces tan lejos…
Tantos lugares a la vez que no ha sido posible
estar a menos de dos pasos de nadie,
Y sentirlos al otro lado
de algún muro invisible
-todo esto tan cerca-
a menos de dos pasos…
y sin embargo estar aquí en mi compañía
que he querido dejar
en algún lado.

Autor Desconocido

06/27/18

El amor es un centro

Mario Benedetti

Nació en Paso de los Toros (Tacuarembó, Uruguay) el 14 de septiembre de 1920. Se educó en el Colegio Alemán de Montevideo y el Liceo Miranda, y trabajó como vendedor, taquígrafo, contable, funcionario público y periodista. Entre 1938 y 1941 residió casi continuamente en Buenos Aires, y, en 1945, de regreso a Montevideo, se integró en la redacción del célebre semanario Marcha ; allí se forma como periodista junto a Carlos Quijano, y formará parte de su equipo hasta 1974 con la clausura de la publicación. Ese mismo año, 1945 publica su primer libro de poemas, La víspera indeleble , que no se volverá a editar.

A la aparición de su primera obra ensayística, Peripecia y novela , (1948) siguió, en 1949, su primer libro de cuentos, Esta mañana , y, un año más tarde, los poemas de Sólo mientras tanto. En 1953 aparece Quién de nosotros , su primera novela, pero es el volumen de cuentos Montevideanos (1959) -en los que toman forma las principales características de la narrativa de Benedetti- el que supuso su consagración como escritor. Con su siguiente novela, La tregua (1960), Benedetti adquiere proyección internacional: la obra tuvo más de un centenar de ediciones, fue traducida a diecinueve idiomas y llevada al cine, el teatro, la radio y la televisión.

Por razones políticas, debió abandonar su país en 1973, iniciando así un largo exilio de doce años que lo llevó a residir en Argentina, Perú, Cuba y España, y que dio lugar también a ese proceso bautizado por él como desexilio: una experiencia con huellas tan profundas en lo vital como en lo literario.

Su amplia producción literaria abarca todos los géneros, incluso famosas letras de canciones, y suma más de setenta obras, pero entre ellas destacan sus recopilaciones poéticas Inventario e Inventario Dos, los cuentos de La muerte y otras sorpresas (1968), Con y sin nostalgia (1977) y Geografías (1984), las novelas Gracias por el fuego (1965) y Primavera con una esquina rota , que en 1987 recibió el Premio Llama de Oro de Amnistía Internacional, así como la irrepetible novela en verso El cumpleaños de Juan Ángel.

Fallece el 17 de mayo, en Montevideo, a los 88 años en el 2009.

EL AMOR ES UN CENTRO / Mario Benedetti poesía

 

06/6/18

Octavio Paz Lozano (2)

Octavio Paz Lozano

Nace en la Ciudad de México, 31 de marzo de 1914 – 19 de abril de 1998,  fue un poeta, escritor, ensayista y diplomático mexicano, Premio Nobel de Literatura de 1990. Se le considera uno de los más influyentes escritores del siglo XX y uno de los grandes poetas hispanos de todos los tiempos. Su extensa obra abarcó géneros diversos, entre los que sobresalieron poemas, ensayos y traducciones.

 POESÍA OCTAVIO PAZ:

 

06/1/18

El amor que calla

El amor que calla

Si yo te odiara, mi odio te daría
en las palabras, rotundo y seguro;
¡pero te amo y mi amor no se confía
a este hablar de los hombres, tan oscuro!

Tú lo quisieras vuelto un alarido,
y viene de tan hondo que ha deshecho
su quemante raudal, desfallecido,
antes de la garganta, antes del pecho.

Estoy lo mismo que estanque colmado
y te parezco un surtidor inerte.
¡Todo por mi callar atribulado
que es más atroz que el entrar en la muerte!

                           Gabriela Mistral

05/25/18

Un amor lejano

A Maite: Toda la distancia y el silencio, no han logrado destejer las horas, tus horas…

Alfonsina Storni.

Poetisa y escritora argentina del posmodernismo; nació el 29 de mayo de 1892 en Sala Capriasca, Suiza. Hija de Alfonso Storni y Paulina Martignoni. Fue la tercera hija del matrimonio Storni.

En 1896, la familia regresó a  Argentina, radicándose en la provincia de San Juan. La situación económica de los Storni era bastante difícil. Alfonsina creció entre necesidades  y así apareció como un anhelo en sus sueños el interés por la literatura. Siendo pequeña, sin saber leer aún, se sentaba a la puerta de su casa con un libro y recibía la admiración de los transeúntes al creer que estaba leyendo. La muerte de sus padres la llevó a realizar cuanto trabajo se le presentaba sin olvidar su verdadera vocación. Con el tiempo obtuvo el título de profesora en letras y teatro, dedicándose luego de lleno a la poesía.

Mujer apasionada, sus poemas reflejan una tónica que podría calificarse como de neo-romántica. Sus primeras publicaciones salieron en “Mundo Rosariano” y “Monos y Monadas”.

Después de vivir unos años en Rosario, se establece en Buenos Aires, en 1912. Por entonces, colaboró en la Revista Caras y Revista Caretas. A su llegada cuenta con seis meses de gestación de su primer y único hijo. Con notable valentía lleva adelante el embarazo y el 21 de abril de 1912, nace Alejandro Alfonso. Sola, con diecinueve años de edad y siendo maestra soltera, necesitó tremendo coraje para abrirse camino en una sociedad pacata. Cuatro años después, en “La inquietud del rosal” aborda el tema de su maternidad en el poema: “La loba”: “Yo tengo un hijo fruto del amor, de amor sin ley, que yo no pude ser como las otras, casta de buey con yugo al cuello; libre se eleve mi cabeza, Yo quiero con mis manos apartar la maleza

Tenía en ese entonces treinta y un años recién cumplidos, es decir, que apenas bordeaba la cifra exigida para constituirse en «maestro de la nueva generación». Su libro Languidez, de 1920, había merecido el Primer Premio Municipal de Poesía y el Segundo Premio Nacional de Literatura, lo que la colocaba muy por encima de sus pares. Muchas de las respuestas a la encuesta de Nosotros coinciden en uno de los nombres: Alfonsina Storni.

En 1927, incursiona en el teatro con su obra “El amo del mundo”, sin mayor repercusión. Por entonces, mitiga su soledad estrechando amistad con Horacio Quiroga y luego con Leopoldo Lugones. Asimismo, comienza a viajar periódica mente a Mar del Plata, para quedarse largos ratos mirando ese mar que la obsesiona. En 1930, viaja a Europa con Blanca de la Vega, obteniendo notable éxito en España con sus poemas y conferencias. Sin embargo, en esta época no produce. Es un momento de crisis en su creación poética que la lleva a nuevos caminos que caracterizarán sus últimos libros: “Mundo de siete pozos”, de 1934 y “Mascarilla y trébol”, de 1938.

En 1935, le detectan un tumor en un pecho, debiendo operarse. Por entonces, vive en una modesta casa de pensión de la calle Bouchard cerca del puerto,

En los últimos meses aspiró al premio municipal de poesía, que fue otorgado a otro poeta de importancia secundaria. Gestionó, en vano también, la subdirección del Conservatorio Nacional. En su sensibilidad herida tantas veces, los inmerecidos fracasos clavaron su estilete mortal… Se le reprochaba el hilo natural que ella reivindicó como un trofeo. Se la hizo blanco de las maledicencias más incómodas”.

La mañana del 26 de octubre de 1938, Ugarte escucha a través del teléfono la voz entre cortada y llorosa de Manuel Gálvez comunicándole que Alfonsina se suicidó la noche anterior en Mar del Plata. Sólo ha dejado una nota escrita con tinta roja que finaliza así: “… Adiós, No me olviden. No puedo escribir más, Alfonsina”.

Poesía de Alfonsina Storni Un amor Lejano

04/30/18

Sumisión

Porque ataron mis huesos
unos con otros, soy.
Porque algún día los desatarán
ya no seré.
Soy y no soy sólo a través
de este poco de cal y de artilugio.
Camino y no me aparto de una vida
hecha ya de antemano
para la eterna inmovilidad,
de una muerte
enderezada brevemente.
Camino todavía,

pero mi propia muerte me cabalga:
Soy el corcel de mi esqueleto.

Para el que sabe ver la sombra es sólo tránsito de luz a luz.
¿Te deshilaron de las neblinas boreales,
o te hicieron con zumo de violetas en una concha de nácar?…

Dulce María Loynaz

03/23/18

mis horas insomnes

Octavio Paz

Nació el 31 de marzo de 1914, durante la Revolución mexicana. Hijo de Josefina Lozano y de Octavio Paz Solórzano, quien trabajó como escribano y abogado para Emiliano Zapata; estuvo involucrado en la reforma agraria que siguió a la Revolución.

Publicó sus primeros poemas en el diario El Nacional y en la revista Barandal cuando tenía 17 años. Viajó a Valencia en 1937 para participar en el II Congreso de Escritores Antifascistas. Ingresa al Servicio Exterior Mexicano y cumple misiones diplomáticas en los Estados Unidos y en Francia. Ahí se hace amigo de destacados intelectuales europeos (Camus, Papaioannou, Castoriadis), se acerca a los surrealistas y se hace amigo de André Breton. Gracias a la intermediación de Alfonso Reyes, publica en 1949 Libertad bajo palabra, considerado por el propio Paz su «verdadero primer libro».

Tras un periodo itinerante entre Nueva Delhi, Tokio y Ginebra (1952-1953), Paz regresa a México para escribir un ensayo sobre la experiencia y la revelación poéticas, titulado más tarde El arco y la lira (1956). En 1954 publica Semillas para un himno. Publica su gran poema Piedra de sol (1957), y los libros de poesía La estación violenta (1958) y Salamandra (1962), así como el libro de ensayos Las peras del olmo (1957).

Embajador en la India de 1962 a 1968, publica sus libros de poesía con influencia oriental: Viento entero (1965), Blanco (1967), Discos visuales (1968), Ladera este (1969). Publica los libros de ensayo: Los signos en rotación (1965), Puertas al campo (1966), Claude Lévi-Strauss o el nuevo festín de Esopo, Corriente alterna (1967), Marcel Duchamp o el castillo de la pureza (1968) y Conjunciones y disyunciones (1969).

En 1968 dimite de su cargo por la represión del gobierno mexicano a los estudiantes en Tlatelolco.

Publica su ensayo Posdata (1970), los libros de poesía Topoemas (1971) y Renga (1972) y funda Plural (1971-1976) y, más tarde, Vuelta (1976-1998), revistas primordialmente literarias y artísticas.

A la década de los setenta pertenecen los libros de ensayo El signo y el garabato (1973), Los hijos del limo: del romanticismo a la vanguardia (1974) y el volumen con sus traducciones de poemas del inglés, francés, portugués, sueco, chino y japonés: Versiones y diversiones (1974). De ese mismo año es El mono gramático, suerte de ensayo, poesía y anti-novela donde los senderos de la creación se reconcilian en una lúcida reflexión sobre el lenguaje, los cuerpos y el resplandor amoroso. En 1975 publica el libro de poesía Pasado en claro, suerte de itinerario biográfico y poético, y en 1976 Vuelta, que incluye el esencial poema «Nocturno de San Ildefonso».

Los premios y reconocimientos se acumulan; entre ellos, sobresalen el Premio Cervantes otorgado en 1982 y el Premio Nobel de Literatura en 1990.

En este tiempo continúa la publicación de libros de ensayo sobre poesía, política e historia (La otra voz: Poesía y fin de siglo; Pequeña crónica de grandes días, 1990; Convergencias, 1991; Al paso, 1992; Itinerario, 1993). Mención aparte requieren sus estudios La llama doble: Amor y erotismo, Un más allá erótico: Sade (1994) y Vislumbres de la India (1995).

 Falleció el 19 de abril de 1998 en la Ciudad de México.

Poemas de Octavio Paz mis horas insomnes

 

03/5/18

Esta Tarde

Ahora quiero amar algo lejano…
Algún hombre divino
Que sea como un ave por lo dulce,
Que haya habido mujeres infinitas
Y sepa de otras tierras,
y florezca La palabra en sus labios,
perfumada:
Suerte de selva virgen bajo el viento…
Y quiero amarlo ahora.
Está la tarde Blanda y tranquila como espeso musgo,
Tiembla mi boca y mis dedos finos,
Se deshacen mis trenzas poco a poco.
Siento un vago rumor…
Toda la tierra
Está cantando dulcemente…
Lejos Los bosques se han cargado de corolas,
Desbordan los arroyos de sus cauces
Y las aguas se filtran en la tierra
Así como mis ojos en los ojos
Que estoy sonañdo embelesada…

Pero
Ya está bajando el sol de los montes,
Las aves se acurrucan en sus nidos,
La tarde ha de morir y él está lejos…
Lejos como este sol que para nunca

Se marcha y me abandona,
con las manos

Hundidas en las trenzas,
con la boca Húmeda y temblorosa,
con el alma Sutilizada,
ardida en la esperanza
De este amor infinito que me vuelve

Dulce y hermosa…

                    Alfonsina Storni