Tú no entiendes, amigo, tú no entiendes.
Deja que te lo explique, no en palabras
―que con palabras no se entiende a nadie―
sino a mi modo oscuro, que es el claro.
Así oscura y claramente
lo siento yo:
A mí no me perturba la Rosa de los Vientos.
Bello es el Sur, pero también el Norte
tiene belleza.
Para mi casa en noche está la luna
y con mi vida puedo henchir la tierra
cuando la tierra es árida.
Sé vivir en el viento y en la nube
y beber el agua sobre las hojas.
―No siempre se ha de estar alto, como Aldebarán…-
Hay que saber doblarse sin partirse.
Saber leer, y luego
saber romper la copa.
La ciudad puede, alguna vez, ser selva.
¿Qué importa así o de otro modo?
Bebiendo sol y salitre en alto mástil de barco
o en presidio…
Me da igual.
Donde quiera estoy yo. A salvo.
Mirta Aguirre
que hermoso poema me ha alegrado la mañana.
Te acuerdas de mi Eco nocturno
Por supuesto que me acuerdo de ti Mysti, los buenos amigos nunca se olvidad, aun cuando el tiempo o la distancia se interpongan, aun cuando el olvido quiera arrancar de la memoria las huellas que han dejado… mi correo es ericbueno3077@gmail.com por si decides comunicarte