Lo que queda
Lo que queda
Aunque después la tierra nos proteja
hasta de todo, menos de su abrazo
que desintegra y pulveriza
y verdaderamente mata.
Aunque un día la luz se nos nublo
para siempre (la de aquí abajo, digo).
aunque entonces ya estaremos tranquilos
muy encerraditos en una caja con su
/forro de seda
– pobre seda que ha pudrirse pronto
y se caerá a pedazos
sobre lo que aún nos queda de nosotros.
Aunque eso no importa.
No importa, porque quedan nuestros versos
Nuestro amor a la luz que sigue ardiendo,
Al amor mismo, a lo que hemos tocado
Y besado y guardado en el bolsillo
Y en el cajón del escritorio
Y la hojita de yerba en aquel libro
Y todo, lo que fuimos
Lo que hemos de seguir siendo
Hasta que un día, una vez, alguien pregunte
¿Qué es esto?, ¿Quién lo guardo?, ¿Para qué?
¿Cuándo?
Y entonces ya de verdad habremos muerto.
Eugenio Florit